Reflexiones y metas


Reflexiones y metas

Reflexiones y metas

 

La semana santa ya está terminando y tal como dije en la última entrada, es hora de ver si he sufrido alguna penitencia indeseada :).

Además, me gustaría reflexionar sobre varias cosas que me rondaron por la cabeza cuando comencé mi pérdida de peso y que no le he dado toda la importancia que debía.

Comenzamos :D.

Como ya pronostiqué, estos días mi casa ha sido un hervidero de comida: potajes, tortillas, ensaladilla rusa, bacalao con y sin tomate, natillas, arroz con leche, flanes… Por suerte a mí el bacalao y el potaje no me gustan, así que de eso que me libraba.

En verdad, como ya pasó en Navidades, apenas me he pasado, ya que para comer fue una pequeña porción de tortilla el jueves y otro el viernes (aquí sumado a un poco de ensaladilla rusa). El jueves de postre arroz con leche y el viernes natillas caseras, que realmente esto fue lo que me ha ido atormentando estos días.

El jueves por la tarde tomé media torrija (sí, media, la otra media se la comió mi sobrina muahaha) y por la noche no tenía pensado cenar, pero la ansiedad o yo que sé el qué, me hizo ir a la cocina y comerme una torrija… Por otro lado, el viernes a la tarde fuimos andando y dando un paseo la family y yo y fuimos comiendo pipas (más concretamente las pipas G Burger, que tan buenas :D) y piqué unas 5 patatillas rufles. A la noche tomé una taza de leche con cereales y ya está.

Conclusión después de todo esto: si la semana pasada os decía que la báscula me había marcado los 84 Kg clavados, aún sabiendo que varía bastante dependiendo de muchos factores, hoy me he vuelto a pesar y marcaba los 83,4 Kg!! En esos momentos os aseguro que se evaporan muy mucho los remordimientos. He de decir que hace unos 3 días, me pesé cuando vine del gimnasio y marcaba 83,2 Kg, por eso os digo que varía dependiendo de si acabas de hacer ejercicio, de la ropa que lleves, de si has comido, etc.

Finalmente puedo afirmar que la operación Semana Santa ha sido exitosa y no he recuperado nada de peso :).

 

Ahora toca hablar de las reflexiones que comenté en un principio.

El otro día mientras venía del gimnasio (durante cuyo recorrido me da tiempo hasta de inventarme una novela entera) pensaba en las metas que me propuse cuando comencé con mi aventura.

Viendo el peso que tenía (144,5 Kg) no me veía francamente capaz de bajar ni de los 100. Nunca quería decirle a nadie lo que realmente pesaba, ya que cuando yo me enteré me horroricé, así que pensé en decírselo a todo el mundo cuando hubiese bajado bastante y yo considerase que estaba en un peso más “normal”.

La gente de mi alrededor me decía: “Si pesarás sobre los 100 y poco. Tú con que bajes a los 80 es suficiente, que te quedarás muy bien”. Cuando oía eso, sabiéndo cuál era realmente mi peso, me desanimaba un poco. La meta que personalmente me había marcado fueron los 100 Kg. Pensaba que había mucha gente con ese peso y que estaban gorditos, sí, pero ya era un peso tirando a lo normal (sobra decir que llegar a los 80 era casi una epopeya que yo daba por perdida).

Poco a poco fuí acercándome a los 100 y veía mi meta más cerca que nunca, además de contemplar la posibilidad de poder llegar a los 80 como me habían dicho. Un día, al mirar mi IMC, ví que realmente los 80 estaban cerca de lo que era mi peso normal, por lo que decidí alejar más mi meta, armarme de valor y con esfuerzo llegar a ellos. Más tarde y más como caprichillo, ví que mi peso ideal estaba en los 74-75, y esa es mi meta ahora mismo.

Como veréis, resulta irónico que pensaba que no llegaría ni a los 100 y mucho menos a los 80, y hoy os estoy informando que estoy cerca de los 83.

Llega la hora de despedirme hasta la próxima, no sin antes animar a todos aquellos que se encuentren en su lucha particular y deciros que como véis, se puede conseguir. Los resultados tardan en verse y hay que tener paciencia y mucha fuerza de voluntad. Mi consejo es que tratéis de ocupar espacios de tiempo en los que no tengais que hacer nada en pasear, salir de casa, tener la mente ocupada y llevar el tema de la comida como algo normal, ya que al final os acabáis acostumbrando a comer de manera más sana.

En la próxima entrada supongo que os escribiré con una muela menos aunque espero que con mayores ánimos que los que me acompañan últimamente.

Nos vemos ;)!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: